Inicio

historia

Los antiguos pobladores del Paraguay se dividían en dos grupos étnicos de características distintas: Los guaraníes de origen amazónico y cultura neolítica que se establecieron aproximadamente diez siglos antes del descubrimiento en la región Oriental del país y los pámpidos, asentados al oeste del rio Paraguay en la región del Chaco.

Los guaraníes, que vivían de la caza, la recolección y la agricultura, tuvieron un amplio conocimiento de la zoología y la botánica de lo que derivó un importante aporte a la humanidad del conocimiento de las cualidades terapéuticas y nutritivas de tantas plantas y de vocablos a la nomenclatura científica, en cantidad superada, solamente, por el griego y el latín.

Pero no solamente legó una extensa farmacopea sino también su rica lengua que hasta hoy constituye el medio cotidiano de comunicación entre los paraguayos y es reconocido por la Constitución Nacional como uno de los idiomas oficiales del país.

En 1524 el actual territorio del Paraguay fue explorado por Alejo García y en 1528, el navegante Sebastián Gaboto remontó los ríos Paraná y Paraguay. En el actual emplazamiento de la Capital del Paraguay, Juan de Zalazar y Espinoza en 1537, fundó el fuerte Nuestra Señora de la Asunción, elevada a la categoría de ciudad al establecerse el Cabildo en 1541.

Diferente a lo que sucedió en otros lugares de América, el contacto entre los españoles y los indígenas fue pacífico y se cimentó, primeramente, en una alianza establecida por intereses comunes de supervivencia para, al poco tiempo, luego de la unión de los españoles con las nativas, fortalecerse por los lazos del parentesco y por el nacimiento de sus descendientes, los mestizos, a quienes cupo un importante papel en trascendentales hechos históricos del Paraguay.

En la segunda mitad del siglo XVI, Asunción se erigió en el centro de la colonización de donde partieron los fundadores de ciudades argentinas como Santa Fe de la Vera Cruz, San Juan de Vera de las Siete Corrientes, Concepción del Bermejo así también como Juan de Garay quien refundó la ciudad de Buenos Aires; la boliviana Santa Cruz de la Sierra y, en la antigua Provincia del Guairá ubicada en el actual territorio del Brasil, entre el Paraná y el Océano Atlántico, las ciudades de Santiago de Jeréz, Ontiveros, Villa Rica del Espíritu Santo y Ciudad Real. De allí la honrosa distinción de “Madre de Ciudades”.

Juntamente con los conquistadores españoles arribaron los religiosos católicos cuyo objetivo fue la acción evangelizadora y la conversión de los pueblos indígenas al cristianismo.

Es importante indicar dos interesantes experiencias: la de los sacerdotes franciscanos que en la segunda mitad del siglo XVI fundaron sobre las antiguas tavas guaraníes los pueblos o misiones franciscanas de Altos, Itá, Yaguarón, Ypané, Atyrá, Guarambaré, Caazapá, Yuty y la de los jesuitas que entre los años 1609 hasta su expulsión en 1767, fundaron 30 poblados conocidos como “Reducciones de la Provincia del Paraguay”, de los que, a consecuencia de la acción del tiempo y de la naturaleza, quedan en territorio paraguayo las ruinas de ocho asentamientos que son una valiosa muestra tanto de la organización urbanística y social como de la calidad de sus obras arquitectónicas y artísticas.

Sucesivas desmembraciones fueron cercenando lo que fuera la Provincia Gigante de las Indias. En 1617 la Provincia fue dividida en dos gobernaciones, la del Paraguay y la de Buenos Aires a raíz de la cual el Paraguay perdió su salida al estuario del río de La Plata. En 1750, como resultado de un Tratado de Límites entre España y Portugal, confirmado luego en 1777 por el Tratado de San Ildefonso, el Paraguay perdió la región del Guairá ubicada entre el río Paraná y el Océano Atlántico, la provincia de Itatín, la región de Cuyabá, cedidas a Portugal a cambio de la Colonia del Sacramento en la Banda Oriental del rio de la Plata.

Lograda su independencia de la Corona española en 1811, hecho que a diferencia de lo sucedido en otras naciones no hizo sentir los rigores de la guerra. El Paraguay bajo la férrea dictadura de Gaspar Rodríguez de Francia logró mantener su soberanía y bajo el progresista gobierno de Carlos Antonio López alcanzó un importante desarrollo económico y cultural, debido a la apertura del país al exterior. De esa época datan la creación de una flota mercante nacional y el establecimiento del ferrocarril, la fundición de hierro de Ybycuí y la llegada al país de más de doscientos técnicos europeos contratados, quienes aportaron sus conocimientos y trabajo al país.

Mariscal Francisco Solano López

Entre los años 1865-1870 sobrevino la Guerra contra la Triple Alianza integrada por Brasil, Argentina y Uruguay, que dio trágico fin al proyecto de desarrollo, dejó diezmada su población, mutilado su territorio y destruidas su infraestructura industrial y de comunicaciones.

En el año 1932 se desencadenó la Guerra del Chaco que se extendió hasta el año 1935, también con negativas consecuencias para su economía.

El largo régimen autoritario del General Alfredo Stroessner de 34 años, fue reemplazado en 1989 por un sistema democrático representativo que le ha permitido integrarse paulatinamente a un mundo cada vez más globalizado y responder al gran desafío del desarrollo sostenible y sustentable. A partir de aquel año se sucedieron gobiernos electos democráticamente de los cuales, a excepción de Raúl Cubas y Fernando Lugo, el primero renunciante al cargo y el segundo destituido en un juicio político, los demás presidentes concluyeron sus respectivos mandatos.

En la actualidad el Presidente Constitucional del Paraguay es Horacio Cartes, electo en los comicios generales del 21 de abril de 2013.

Copyright © Embajada del Paraguay en la Federación Rusa